
Mallorca es mucho más que una isla con una bellísima costa. Mallorca ofrece maravillosos paisajes y tesoros en sus playas, pero sobretodo en sus montañas de las Sierras de Llevant y Tramontana que merecen enormemente la pena conocer. Mallorca es una tierra de contrastes donde la roca de la montaña se conjuga con las aguas mediterráneas, donde las llanuras ofrecen paisajes y parajes postalicios. En este artículo os presentamos lo zonas que hay que ver en Mallorca.
Palma de Mallorca se halla en el centro de una bahía de gran belleza al sur de la isla. Para conocer la bahía se puede llevar a término un itinerario de tan sólo unos 16 kilómetros desde el Puerto hasta El Arenal. Este recorrido bordeando la bahía se puede hacer en bicicleta, por un camino que, conciendo la costa, nos deparará el placer de la lenta degustación de las playas de El Portixol, El Molinar, Coll de’n Rebassa y Can Pastilla para terminar en el Arenal.
Palma de Mallorca se halla en el centro de una bahía de gran belleza al sur de la isla. Para conocer la bahía se puede llevar a término un itinerario de tan sólo unos 16 kilómetros desde el Puerto hasta El Arenal. Este recorrido bordeando la bahía se puede hacer en bicicleta, por un camino que, conciendo la costa, nos deparará el placer de la lenta degustación de las playas de El Portixol, El Molinar, Coll de’n Rebassa y Can Pastilla para terminar en el Arenal.

La carretera hasta Andratx nos lleva por bellísimos pueblos costeros con algunos de los paisajes más bellos de la isla, como el Cabo Andritxol y la playa protegida de Camp de Mar, bellísima cala con playa de arena y una isleta en el centro. Llegando al Puerto de Andratx, se disfruta un maravilloso puerto natural rodeado de pinares y compartido por pescadores y veraneantes. En el casco histórico de Andratx, del que tenemos un fantástica panorámica desde lo alto del cementerio. Los puntos más interesantes a visitar son su Iglesia Parroquial y la casa palacio de Son Mas. San Telmo es el puerto costero más visitado de la isla, por su fortaleza del s. XVI y por ser punto de partida para la bonita Isla Dragonera, cerca del pueblo se encuentran también las interesantes ruinas del monasterio Sa Trapa.
De vuelta merecen la pena disfrutar de las fabulosas vistas de la costa, especialmente los alrededores de Puigpunyent, asentado en una increíble región de olivares y almendros. Valldemosa, será la próxima estación, la Real Cartuja donde vivió Chopin el invierno de 1838 a 1839 con George Sand.
Deiá es un hermoso y emblemático pueblo de montaña, de belleza paisajística en gran armonía con las construcciones típicas. Los edificios turísticos han respetado la singularidad de su arquitectura y su cementerio es uno de los más bellos de Mallorca, con singulares inscripciones en sus lápidas. El cementerio es el lugar de descanso de Robert Graves, insigne poeta británico y mallorquín de adopción.
Soller es la localidad exponente de la más noble arquitectura mallorquina. En Soller encontramos grandes monumentos como la Parroquia de San Bartolomé, neogótica, el Museo de Soller o el Convento de San Francisco. Pero quizás lo más llamativo sea su arquitectura modernista, singular y de gran presencia. Un gracioso tranvía eléctrico conduce al puerto, con un barrio de pescadores.
Biniaraix, junto a Sóller, es bellísima muestra de la arquitectura de la isla. Cruzando tortuosas y bellas carreteras de montaña, llegamos un enclave considerado de los más bellos del Mediterráneo, Sa Calobra, punto de desemboque de las aguas del Torrente de Pareis, cuando tiene carga fluvial. Relativamente cerca, el Monasterio de Lluc, es el centro de devoción para los mallorquines, se halla la patrona de la isla, madre espiritual de la tradición cristiana, la Virgen de Lluc.

Pollensa, al norte de la sierra de Tramontana, es una muy pintoresca localidad de agradables callejuelas y casas antiguas. Destacan en la zona el Museo de Pollença, la Atalaya de Formentor, torre de finales del s. XVI, el Castell del Rei, ruinas del s. XIV, en la Sierra de Ternelles, el Puig de Maria, santuario a las afueras y la Parroquia de Santa María de los Angeles. Sin embargo lo que quizás nos impresione más sea el Monte Calvario, una escalinata de 365 peldaños, a las afueras de la villa, en la que se celebra el Via Crucis, en su cumbre se halla un oratorio del s. XIV. A 6 Km. se encuentra el Puerto de Pollensa, encantador puerto pesquero que ha servido de refugio a veraneantes y artistas. Aquí se asentó una colonia de artistas cuyo inspirador fue el conocido pintor Anglada Camarasa, su obra podremos apreciarla en su Museo, ubicado en la calle que lleva su nombre. También otro gran poeta mallorquín tiene su calle, Costa i Llobera, donde se puede visitar su casa natal. La Playa de Formentor, muy conocida también por su fina arena blanca, es el lugar donde se halla el Hotel Formentor, de insignes huéspedes a lo largo de su historia como Audrey Hepburn, Grace Kelly, Charles Chaplin, Cary Grant, John Wayne, Claudia Cardinale… entre otros.
También en la zona norte de la isla, Alcudia merece especial atención. Sus calles están flanqueadas de casas palacio de los s. XVI y XVII, su Iglesia Parroquial, la Puerta de la Ciudad, las ruinas de Pollentia (antigua capital en la época romana) y su Teatro Romano muy bien conservados.
Llucmajor, al sureste de la isla, que a parte de sus pintorescos y bellos paisajes, como el ofrecido por la pequeña y estrecha Bahía de Pi, nos presenta asimismo algunos monumentos de gran interés, como la Iglesia Parroquial. Santanyí recuerda a la época en que los ataques piratas eran tan frecuentes en la isla, ya que éstos situaban su base de operaciones en la vecina isla de Cabrera. Todavía se conserva la antigua puerta de la muralla, Porta Murada. Felanitx, es uno de los cuatro núcleos urbanos de la isla, dedicado a la producción de vinos, caldos de soberbia exquisitez. Cabe mencionar el Santuario de San Salvador, regentado desde la Edad Media por los ermitaños de la orden de San Antonio y San Pablo. Desde el mismo se divisa una espléndida panorámica de los alrededores y hasta el mar.
Manacor es la segunda ciudad en importancia de las Islas Baleares, con una producción importante de muebles, objetos de vidrio hueco y perlas de imitación. Muy cerca se ubica Petra, donde nació Fray Junípero Serra, fundador de misiones que posteriormente llegarían a ser ciudades de la actual California, ciudades como Sacramento, Los Ángeles y San Francisco. Aquí podremos visitar la Casa Natal del monje, el Monasterio del s. XVII, y muy cerca, sobre una colina la Ermita de Nuestra Señora de Bonany. Muy cerca de Manacor se encuentra Porto Cristo, zona turística de gran importancia, donde encontramos las Cuevas de Drach, bellísimas cuevas naturales con un lago subterráneo.

Artá es de gran interés, por su castillo, casas palacio y gran concentración monumental. Se recomienda visitar la Iglesia Parroquial y el Monasterio de San Francisco. Ses Paises ofrece hallazgos importantísimos de la época megalítica baleárica. En esta localidad se encuentran las famosas Cuevas de Artá y la fantástica panorámica que se divisa de la Bahía de Alcudia desde la cercana Capilla de Betlem, de una belleza indescriptible.
Cala Ratjada, pueblo típico de pescadores, construido junto a un castillo medieval (Castillo de Capdepera, s XIII), hoy convertido en zona residencial. En esta zona encontramos interesantísimos enclaves, como la Torre de Canyamel, gigantesca torre defensiva del s. XII, o los Jardines de Casa March, importantísima colección privada de arte moderno, o las bellas playas de la zona como Cala Mesquida, una excelente playa de dunas, a la que también se llega en bicicleta por un bonito camino rural.
¿Ya sabes qué ver en Mallorca?