
Mallorca es destino turístico mundial, y este hecho se da gracias a la inversión que se hace diariamente en permitir que el tránsito turístico vacacione en condiciones óptimas. Aquello que enamora de Mallorca no son sólo sus playas, monumentos, sol y gastronomía, los servicios hoteleros causarán honda impresión en quienes nos visiten y de ellos dependerá, en gran medida, del retorno de los foráneos.
Los hoteles en Mallorca son de muy diversas características dependiendo de su ubicación. Así, podemos hablar de hoteles urbanos, rurales y costeros. Cada tipo de hotel es preferido por un tipo de cliente determinado. Este tipo de cliente elige un tipo de hotel en función de su necesidad, que va desde vacacionar a negocios, todo ello determinado por un entorno rural, costero o urbano.
Los hoteles urbanos de Mallorca se localizan, en su mayoría en Palma de Mallorca, nuestra capital. Suelen ser hoteles coquetos y de no muy grandes dimensiones. De perfectas instalaciones, su servicio siempre es eficaz y eficiente. Lo importante de este tipo de hotel es ofrecer descanso a quienes deciden conocer nuestro entorno urbano de mayor importancia, Palma de Mallorca.
Por las características de Palma de Mallorca también se hallan en la capital hoteles de características costeras en el casco urbano, en la zona del Paseo Marítimo y adyacentes, por la obvia razón de localizarse junto a la costa sur de Mallorca. Los hoteles de las zonas costeras son los que más proliferan en nuestra geografía. Suelen tener muchas camas y están diseñados para cubrir las necesidades de los turistas que viajan a Mallorca en busca del tópico sol y playa. Además de contar con los clásicos servicios, muchos incorporan servicio de Spa y relax. Podemos afirmar que son las playas de Mallorca el principal atractivo del que quieren disfrutar los turistas en Mallorca. Tras su llegada al aeropuerto de Son San Joan, quizás se sirvan de un servicio de alquiler de coches en Mallorca y se dirijan hacia su hotel. La playa, si la hora lo permite, será, seguramente, su siguiente visita.
Los hoteles rurales han ido apareciendo en Mallorca desde hace relativamente pocos años. Algunos de estos hoteles rurales se ubican en fincas o possessions. En entornos naturales hermosos o en casas de pueblo de montaña o interior, suelen ser de pequeñas dimensiones y con pocas camas, pero lo que ofrecen es un servicio exclusivo en un entorno tradicional, personalizado y extremadamente acogedor. Algunos de estos establecimientos ofrecen actividades y servicios poco comunes como senderismo, ciclismo, actividades culinarias e incluso agrícolas… son un servicio alternativo a la oferta de sol y playa, de mucha demanda desde hace pocos años. Esta reconversión de casas señoriales urbanas y rurales en hoteles rurales ha abierto un nuevo campo de negocio y ha permitido a los propietarios de estas magníficas propiedades poder mantenerlas y darles un rendimiento económico.
Las tranquilas calles de nuestra capital, en nuestro casco antiguo, estrechas y llenas de historia son los lugares donde hallamos estos establecimientos que ofrecen cama y cubierto a quien lo precise. Desde el comedor o habitación de estos hoteles se divisan la majestuosa Catedral gótica, los techos del vecindario y llegan hasta los oídos el deambular de los viandantes, señal de la actividad vital de la capital.
Imponentes, altos y compactos, muchos de ellos con muros pantalla frente al Mediterráneo, en la playa los hoteles de la costa son los reyes de los hoteles en Mallorca. Sus espacios son amplios y ofrecen servicios plurales e, incluso a veces, personalizados a sus distinguidos clientes. Es la visión del mar y la arena dorada, desde los balcones del hotel o desde sus terrazas con piscina, la visión que predomina en este tipo de hotel.
En muchas casas de pueblo de montaña, en sus valles o en casas de pueblo del llano de Mallorca, los hoteles rurales son puntos de referencia para aquellos turistas interesados en otra visión de Mallorca. La visión de las rocas en las montañas, de un prado aislado y verde o de una calle frente a una iglesia, plaza o mercado son los espectáculos que esperan a las personas que gocen de un servicio de hotel rural.
La compra de un hotel en Mallorca es una opción de futuro. Los turistas nacionales e internacionales eligen cuidadosamente su lugar donde pasar las vacaciones cuidadosamente. Un hotel es siempre un lugar de recuerdos y sensaciones, de amistad y relajo, de ocio y bienestar. A diferencia de los hoteles de Mallorca, el aeropuerto de Palma de Mallorca, donde se prestan servicioscomo el alquiler de coches, no aportará estas sensaciones a nuestros turistas, pero de esta magna infraestructura dependerán los primeros y últimos momentos de nuestros visitantes, que normalmente buscan vuelos a Mallorca o viajes a Mallorca, para disfrutar de sus vacaciones.
La historia de los hoteles modernos muy reciente. Llevados a término en la segunda mitad del siglo pasado, han ido perfilando un nuevo skyline en nuestra isla. Pero la historia del negocio del hospedaje como servicio contratable es antigua como la humanidad. Los hoteles modernos son la evolución de las antiguas casas de hospedaje, casas de postas y fondas en los cruces de caminos, que permitían, desde el tiempo de los romanos, comer algo caliente y dormir al viajero. Los hoteles que vemos hoy en la ciudad, costa, montaña y pueblos son los herederos modernos de la necesidad del viajero que ahora, mayoritariamente, se traslada para vacacionar.
La distinta tipología de hoteles, como los hoteles de ciudad, costeros y rurales, implica en toda esta gama ciertas ventajas y desventajas. La gran ventaja de este tipo de propiedad es su gran valor económico futuro, sea el estado en el que se encuentre la propiedad. Como cierta desventaja podríamos mencionar que el mantener siempre en perfecto estado de salud una instalación hotelera es un hecho que casi nunca suele ser económicamente de poca incidencia.
Los hoteles de Mallorca a nivel económico, son su pasado, su presente y serán su futuro. Hacerse con el título de propiedad de un hotel, ya sea rural, urbano o costero siempre es una inversión que dará beneficio económico a la sociedad o persona que lo adquiera de dos formas distintas. Por una parte, se materializará el beneficio económico de la inversión durante la vida productiva de la propiedad. Por otra parte, esta inversión ganará múltiples enteros al efectuarse una futura venta del inmueble cuando interese. La inversión tiene muchas garantías de éxito. Así, el inexorable paso del tiempo dará una mayor, o mejor ratio de rentabilidad financiera, debido a su inteligente inversión.