18-09-2010 – Batalla de Racimos
Dio comienzo el Vermar de Binissalem con la ya tradicional batalla de racimos. En su decimoprimera edición los jóvenes que se dieron cita en el descampado que se sitúa junto al instituto desparramaron mas de 9000 kilos de uva. Fueron 30 minutos intensos de batalla en los cuales la invitada de honor fue la uva negra, que es la que mas marca deja al estrellarse en la ropa de los jóvenes guerreros.
Luego tuvo lugar la gran comida multitudinaria en la que se sirvió una paella para 1600 personas.
19-09-2010 – “Concurso de Pisado de Racimos”
Se celebró en la Plaça de l’Esglesia y se pisaron 1.639 kilos de uva de la variedad manto negro.
Los “trepitjadors” forman equipos de cuatro personas que descalzos y dentro de la cuba alternan de dos en dos para pisar la uva tres minutos cada pareja y luego hay 30 segundos extras en los que se ayudan con una vara para depurar el resto del zumo de vid.
El mosto de este año se utiliza para preparar el vino dulce que encantara los paladares en la próxima celebración del concurso.
Antecedentes y origen de las Fiestas de la Vendimia
La ‘Festa des vermar’ o Fiesta de la vendimia en el mes de septiembre en Binissalem, Mallorca, es uno de los eventos populares más notables y famosos de las islas Baleares. Las fiestas tienen lugar durante nueve días, durante el transcurso de los cuales, Binissalem se convierte en el centro de Mallorca.
Binissalem es una de las tres zonas vinícolas de Mallorca, con su denominación Binissalem, y es quizás, la más famosa y con más solera de las Baleares. El caldo de esta tierra de Binissalem ya fue elogiado por el mismísimo Julio Verne que se deshizo en halagados a favor de su tierra, viñedos y vinos.
Las actividades festivas se inician con con la recepción de los vendimiadores y vendimiadoras en el ayuntamiento, acompañados por los 'xeremiers' o gaiteros. El programa de actividades es muy extenso y el pueblo se llena de colorido, alegría y muchos visitantes., Las propuestas van desde concursos de glosadores, de ajedrez, pasacalles, verbenas, carrozas, un curso de cata de vino hasta el Certamen Internacional de Pintura.
Los orígenes de estas fiestas se relacionan con Sant Gall, símbolo de la fertilidad. Así, el último domingo de septiembre los vendimiadores llevan a presentar para su bendición el mosto joven y se hace la ofrenda a la Mare de Déu de Robines. Horas más tarde, tiene lugar la típica verbena en la plaza y se invita a beber vino a todos los presentes. A la fiesta mayor de Binissalem no le falta ni su plato típico ‘els Fideus de vermar’, plato de sabor fuerte, que se puede preparar con cordero o conejo, exquisito acompañado de vino de Binissalem.