
Como cada año, Palma de Mallorca se prepara para celebrar las fiestas de su santo patrón, San Sebastián. Ya son tradicionales la música de las plazas, las hogueras en las calles y las criaturas del inframundo, los demonios, que acuden a su cita anual, puntuales, para recordar a los palmesanos esta tradición de origen medieval.
Corría el siglo XIII cuando llegó a Palma una reliquia de San Sebastián. Este acontecimiento marcó la historia de la ciudad y gracias a este hecho, el mártir Sebastián se convirtió en patrón de la capital balear. Mucho tiempo ha pasado desde aquel hecho que configuró el calendario y fiestas patronales de la ciudad más importante de las Baleares, pero algunos elementos perduran.
El carácter festivo religioso e institucional de la edad media ha evolucionado en una noche de color, fuego y música en las calles de Palma. El Ayuntamiento de Palma de Mallorca viste las calles para tal ocasión y las plazas se convierten en escenarios para la música en vivo de las bandas de carácter regional, nacional e internacional que han sido contratadas a tal efecto. Este año destacan por su caché Dover, Lax’n’Busto, Kiko Veneno y Mago de Oz.
Así el próximo día 19 de enero, víspera de San Sebastián, y hasta el 21, Palma vestirá sus mejores galas para pasar otra larga noche en vela, al son de la música, al calor del fuego y bajo la atenta mirada de las hordas del infierno.
