
Un año más, Palma de Mallorca se prepara para celebrar las fiestas de su santo patrón, San Sebastián. Ya son tradicionales la música de las plazas, las hogueras en las calles donde se cocinan a la brasa embutidos tradicionales de nuestra tierra y las criaturas del inframundo, los demonios, que acuden a su cita anual, puntuales, para recordar a los palmesanos esta tradición del medievo.
Fue en el siglo XIII cuando llegó a Palma una reliquia de San Sebastián, hecho motivador de que sea el santo patrón de Palma, marcando la historia de la ciudad. Hace mucho tiempo desde aquel hecho que configuró el calendario y fiestas patronales de la ciudad más importante de las Baleares, pero algunos elementos perduran.
El carácter festivo religioso e institucional de la edad media ha evolucionado en una noche de color, fuego y música en las calles de Palma. El Ayuntamiento de Palma de Mallorca viste las calles para tal ocasión y las plazas se convierten en escenarios para la música en vivo de las bandas de carácter regional, nacional e internacional que han sido contratadas a tal efecto. Los actos más destacables de las fiestas son: el pregón de fiestas (15 de enero), Agustín el Casta y actuación musical en la Plaza de Cort, Muestra de coches de época (16 de enero) en el Parc de Ses Estacions y las tradicionales Beneïdes de San Antonio (17 de enero) en la calle Sant Miquel.
Así el próximo día 19 de enero, víspera de San Sebastián, y en días sucesivos, Palma vestirá sus mejores galas para pasar otra larga noche en vela, al son de la música, al calor del fuego y bajo la atenta mirada de seres infernales que, una vez más, abandonan el hades para animar las calles de la capital de las Baleares.
